Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
La historia de Elena Ayuso no es la de una heroína, sino la de una persona que creyó que podría conseguir sus sueños y fue a por ellos, a pesar de las dificultades.
Piragüista profesional, que compite en las modalidades de Maratón, Pista y en Dragon boat, se inició en este deporte gracias a su madre, que quería que practicara deporte más allá de la hípica y el baile, “yo no quería. De hecho, para que me apuntara a piragüismo mi madre me engañó, porque pensó que era un deporte que me podría gustar y ayudar y así fue…”, nos cuenta la extremeña.
Ella siempre cuenta que es algo por lo que estará agradecida eternamente a su madre, pues más allá de las medallas que ha conseguido gracias a este deporte, asegura que le cambió la vida, hasta entonces nada fácil.
Elena Ayuso tiene discapacidad intelectual y al principio tuvo muchos problemas para aprender a hablar, “ahora no paro”, bromea. Para que estuviera mejor atendida a nivel educativo y de terapia, se fue, junto a su madre y su hermana a Badajoz, dejando a su padre en su pueblo natal, Herrera Del Duque, al que veía solo los fines de semana.
La operaron tres veces de oídos en Madrid y en Badajoz acudió al colegio y a varios institutos en los que tenía apoyo de logopedas y maestros de PT, además de terapias por la tarde. Avanzó mucho, pero en el instituto no se lo pusieron fácil, “sufrí bullying. Se metían conmigo por mi discapacidad, porque no hablaba bien”, recuerda.
A los 12 se inició en el piragüismo y todo cambió, “empecé a hacer amigos, que no tenía ninguno. En piragüismo, no sentía que tenía una discapacidad. Gracias a este deporte, cumplí mi sueño, que era tener amigos, y ahora esos amigos se han convertido en familia. Y encima, llegó la recompensa a todo mi esfuerzo. Ahora, me dedico al piragüismo, he ganado muchas medallas, tengo amigos, hablo perfectamente e intento que todos mis sueños se cumplan, y hasta doy charlas sobre bullying en los institutos. Tengo que reconocer que mi madre tenía razón”, reconoce riendo.
En la actualidad, con 29 años, Elena Ayuso sigue compitiendo y ganando, y hasta llegó a ser subcampeona del mundo en 2018, pero hay dos cosas de las que está especialmente orgullosa: de convertirse -con 19 años- en la primera mujer con discapacidad intelectual en competir en piragüismo (en paracanoe) y de ser la persona más joven en recibir la medalla de Extremadura: “lo que recuerdo con más emoción fue cómo la gente se puso de pie después de dar mi discurso en el teatro romano, porque hablé de la soledad, de la inclusión en el colegio y el instituto, del acoso…”.
Nos tenemos que aceptar tal y como somos, no escondernos
Por la igualdad de oportunidades
Desde que empezó a competir, hace ahora 10 años, además de buscar éxitos deportivos, Elena siempre ha tenido un objetivo claro en su cabeza: la igualdad de oportunidad para los deportistas con discapacidad intelectual, y eso pasa, entre otras cosas, por que tengan los apoyos que necesitan, “la primera que competí, que fue en un campeonato del mundo, me equivoqué de calle y tuvo que ayudarme una compañera, así que tengo que reconocer que una guía no nos viene mal. A veces me desoriento, confundo la izquierda y la derecha… y necesito alguna ayuda, pero el resto de cosas soy como cualquier otro deportista me desenvuelvo bastante bien ahora, porque el tiempo te da mucha experiencia”, nos contaba.
Ella, además, se esfuerza cada día para que sea así, entrena martes, jueves, viernes y sábado, y los pocos días que tiene libres, aprovecha para jugar al pádel. Además, trabaja a tiempo completo y se está preparando una oposición para la diputación de Badajoz, donde trabaja actualmente.
Tal es su responsabilidad que le ha llegado incluso a afectar a nivel físico, pues en 2021 pasó por otro bache que ha conseguido salir, “me fui a una competición internacional, se me juntó con que estaba con exámenes de una oposición y se me complicó mucho la dermatitis atópica que tengo, me tuve que ir a urgencias, y me llevé un buen susto. La tengo grave, pero gracias a un tratamiento se me calmó, la he controlado y puedo seguir con mi vida, estudiando, entrenando… Ahora lo llevo bien, pero al principio me afectó mucho, no quería salir a calle, pero poco a poco fui saliendo, así que también me gusta visibilizar la dermatitis atópica, porque es parte de mí y nos tenemos que aceptar tal y como somos, no escondernos”.
Yo tengo un sueño, un mundo en el que los niños, niñas y niñes se sientan orgullosos de ellos mismos
Se trata de una filosofía que Ayuso practica tanto para su discapacidad intelectual como para la dermatitis, una filosofía que le costó asumir pero que ahora lleva hasta sus últimas consecuencias, pues no quiere que no aceptarse como es frene ni sus sueños ni los de ninguna personas con discapacidad, “yo tengo un sueño, y es que luchemos por una igualdad de oportunidades, por un mundo en el que los niños, niñas y niñes se sientan orgullosos de ellos mismos y que luchen por sus sueños, porque a veces lo imposible se convierte en posible. Por eso ánimo a toda la gente con capacidades diferentes en cumplir sus sueños, porque son capaces, son invencibles y son unos valientes. Si yo lo he cumplido vosotros también lo podéis hacer. Todos hemos tenido miedo, pero aquí estamos luchando por nuestros sueños”.
Los suyos no acaban nunca: aprobar las oposiciones, poder ir a unos juegos olímpicos, viajar lejos con sus amigos, o triunfar en su próximo campeonato en Luxemburgo. No sabe si ganaran, pero, como en todo lo que hace, está segura de que “daremos lo mejor y lo pasaremos lo mejor posible”.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5727109/0/elena-ayuso-deportista-animo-toda-gente-con-capacidades-diferentes-luchar-por-cumplir-sus-suenos/

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