Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Marcelo Lusardi (Santiago de Compostela, 1997) perdió la visión a los 18 años debido a una neuropatía óptica de Leber. Lo que para muchos habría supuesto un punto y final en sus aspiraciones, para él fue solo un punto y seguido. Su pasión por el skate, que comenzó en su infancia como un simple juego, se convirtió en su salvavidas. Con más de 125.000 seguidores en Instagram en su cuenta @the_blind_rider y una comunidad global que sigue de cerca sus trucos y su filosofía de vida, Marcelo es hoy uno de los skaters con discapacidad más reconocidos del mundo.
En esta entrevista, nos cuenta cómo fue su adaptación a la ceguera, cómo el skate le ayudó a superar sus miedos y qué siente al haber sido embajador de la primera competición de skate adaptado en O Marisquiño. Además, nos habla de su amor por la música y su ambición por ver el skate adaptado consolidarse como una categoría competitiva a nivel internacional.
“No veía nada, pero nunca pensé en dejar el skate”
Marcelo Lusardi recuerda con claridad el momento en el que su visión comenzó a fallar. Fue en 2015 cuando notó que su ojo derecho dejaba de responder. En pocos meses, el problema se extendió al izquierdo. Finalmente, en abril de 2016, la ceguera se estabilizó. No hubo marcha atrás. “Es una enfermedad genética, y aunque varía en cada persona, en la mayoría de los casos, la pérdida de visión llega a un punto en el que se mantiene estable”, explica. No existe un tratamiento definitivo, y, aunque conserva una mínima percepción de luz, asegura que su día a día se desarrolla en un mundo sin imágenes.
Afrontar este nuevo escenario no fue fácil. El shock inicial le llevó a aislarse, pero pronto encontró en su entorno un apoyo incondicional. Amigos y familiares le impulsaron a no renunciar a lo que le apasionaba. “Me daba vergüenza usar el bastón. Sentía que era una etiqueta que me ponía ante la sociedad. Pero una amiga de mi madre, también ciega, me enseñó a ver la discapacidad de otra manera. Gracias a ella y a mis amigos, entendí que debía seguir adelante”, recuerda.
Ese apoyo fue clave para su regreso al skate. “El día que bajé con mi bastón a ver a mis amigos, me recibieron con abrazos y emoción. Cuando me subí a la tabla por primera vez después de quedarme ciego, todo cambió. Me di cuenta de que no había perdido mi pasión, solo tenía que adaptarme”, relata.
El skate como motor de vida
Desde entonces, el skate se ha convertido en su mejor terapia. “El skate no es solo un deporte, es una forma de vida. Me hace sentir vivo, me reta constantemente. Siempre hay algo nuevo que aprender”, afirma con convicción. No solo ha conseguido volver a patinar sin ver, sino que ha perfeccionado su técnica hasta convertirse en un referente del skate.
Para desplazarse, combina el uso del bastón con su capacidad para memorizar los espacios. A veces, incluso crea maquetas en plastilina para entender mejor los relieves de los skateparks. “No utilizo ningún tipo de adaptación en la tabla. Me he adaptado yo al skate, no al revés”, asegura.
Su historia de superación ha inspirado a miles de personas. “Me llegan mensajes de gente que se ha quedado ciega o que tiene familiares con discapacidad y que encuentran en mi historia una motivación. Eso me emociona mucho”, confiesa.
Como cualquier skater, Lusardi creció admirando a los grandes nombres de la escena. Entre sus ídolos destacan David González, Justin Figueroa y Collin Provost, tres figuras clave del skateboarding que han influenciado su estilo y actitud sobre la tabla.
“David González fue ‘Skater of the Year’, un reconocimiento brutal, pero luego desapareció de la escena tras un accidente. Fue una gran inspiración para mí”, cuenta Lusardi. También menciona a Italo Romano, un skater brasileño que patina sin piernas y que, antes de quedarse ciego, fue el único referente con discapacidad que había visto en acción.
Un hito en el skate adaptado: O Marisquiño
En 2024, Lusardi fue embajador de la primera competición de skate adaptado en O Marisquiño, el mayor evento de deportes urbanos en España. “Hace años, el director del evento me propuso hacer una exhibición en solitario, pero lo rechacé porque no me sentía preparado. Este año, cuando me propuso crear una categoría adaptada, supe que era el momento”, cuenta.
El evento reunió a skaters con discapacidad de todo el mundo y supuso un paso importante hacia la inclusión en este deporte. “El objetivo es que el skate adaptado se normalice y que se nos vea como lo que somos: deportistas, no curiosidades mediáticas”, recalca.
Lusardi, que no se considera competitivo por naturaleza, disfrutó sorprendentemente de la experiencia. “La presión me ayudó a dar lo mejor de mí. En los entrenamientos fallaba, pero en la competición, todo salió perfecto. Fue una sensación brutal”, comenta.
¿Skate adaptado en los Juegos Paralímpicos?
Con la vista puesta en el futuro, Lusardi sueña con ver el skate adaptado consolidado a nivel internacional. “El camino no es hacer del skate un deporte paralímpico de la noche a la mañana, sino integrarlo en competiciones internacionales como los X Games y, poco a poco, darle su espacio”.
Sobre la posibilidad de competir en Los Ángeles 2028, se muestra cauto pero optimista. “Ahora mismo, faltan skaters con discapacidad para que sea una categoría oficial. Pero al ser Los Ángeles, la capital mundial del skate, es muy posible que se nos dé un espacio. Si ocurre, me encantaría representar a España”, asegura con entusiasmo.
Un mensaje claro: «No hay límites para casi nada»
Más allá del skate, Marcelo Lusardi ha encontrado en la música otra vía de expresión. “Si el skate es adrenalina, la música es meditación. Escribir y tocar me ayuda a canalizar lo que siento”, explica.
Actualmente, alterna sus entrenamientos con conciertos y la grabación de nuevas canciones. En redes sociales, su comunidad sigue creciendo y recibiendo sus mensajes de motivación. “Siempre digo lo mismo: ser diferente no significa ser peor. No hay límites para casi nada. Si hay algo que te apasiona, hay una manera de hacerlo”, concluye.
Marcelo Lusardi es la prueba viviente de que la discapacidad no define a una persona, sino su actitud ante la vida. Su historia, lejos de ser un caso aislado, es un reflejo de que con pasión y determinación, los límites solo existen para ser superados.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5691170/0/marcelo-lusardi-skater-ciego-que-desafia-imposible-skate-me-ha-dado-vida/

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