Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
“Que yo quiero salir y no puedo.”
“Que yo quiero poder crecer sin peros”.
“No quedarme atrás nunca más”.
“Porque soy mucho más que mi movilidad”.
“Porque quiero pensar que llegue un grado de igualdad que no nos separe”.
“Que las escaleras no me encierren en mi casa”.
“Que mi silla o bastón no me dejen en el sillón”.
Estas son algunas de las frases de la canción Ser tu voz de la cantante, conferenciante y actriz Miriam Fernández.
Miriam tiene parálisis cerebral y una discapacidad del 65%. Supone que la vieron ganar Tú sí que vales o participar en La voz. El caso es que Fundación Mutua de Propietarios la llamó para que formara parte de su campaña La Voz De La Accesibilidad.
La Voz de la Accesibilidad incluye también un estudio que ha detectado que el 82% de las personas entrevistadas está de acuerdo en que habría que sensibilizar más sobre las barreras que se encuentran las personas con discapacidad motora en su día a día. El estudio revela también que un 55% admite no estar concienciada sobre las dificultades que tienen las personas con dificultades de movimiento. Un 46% reconoce que ha observado situaciones de exclusión hacia las personas con movilidad reducida. En España hay 2,4 millones de personas con problemas de movilidad.
Miriam ha puesto letra y música con el deseo de que la canción Ser tu voz (disponible en plataformas como Spotify y YouTube) llegue a la mayor cantidad de gente posible. “Ojalá sea la voz de quien lo necesite y espero que guste. Es una música y letra pensadas para todo el mundo. Es una canción pop. No a todo el mundo le gusta el pop pero es un estilo fácilmente digerible para llegar al mayor número de personas. Es una canción tranquila: mi voz, la guitarra”, explica Miriam.
La intención de la canción es visibilizar la realidad de personas como Miriam con una discapacidad motora. Ella se mueve con un andador, su descapotable, como lo llama. Ha partido de su experiencia para componer la canción. También ha intentado ponerse en la piel de todas aquellas personas que tienen una movilidad más reducida que la suya. “De las personas que no pueden hacer una vida normal, cotidiana, por problemas de accesibilidad”, explica.
Escalones, pero también una simple grieta en la acera te puede hacer perder el equilibrio. Un árbol en mitad de una acera estrecha o la distancia entre coches que no le permite pasar con su andador. Otra barrera está en los viajes a lugares donde la accesibilidad brilla por su ausencia. “Me encantaría ir a Roma. Además soy creyente y me gustaría ir al Vaticano, pero las calles están empedradas. Cada paso es un minuto de gimnasio”, cuenta. “Una barrera es una manera de construir algo que dificulta el paso a todo el mundo”, explica.
Los obstáculos son muchos y algunos también están dentro de las propias casas. Por eso la canción incluye estas líneas: “Tener viviendas sin barreras”.
Como compositora de la canción, para Miriam era clave que apareciera esta idea: “Todos lo vivirán al llegar a la tercera edad”. Ella recuerda cómo vio envejecer a su padre. Un hombre muy activo que acabó sin poder salir de casa por las barreras arquitectónicas. Algo que también le está sucediendo ahora a su madre, que tiene 84 años y apenas puede bajar un escalón. Pero además de ese todos llegaremos a tener movilidad reducida, hay algo más. Miriam también tiene presente a su hermana, que con poco más de 30 años tuvo un infarto cerebral que le dejó medio cuerpo paralizado. También se acuerda de quienes puntualmente tienen que llevar muletas por alguna lesión como un esguince. Cree que hasta que no llega un momento así no somos realmente conscientes de las barreras que existen en la vida cotidiana de una persona con discapacidad motora. “Para vosotros caminar es como respirar, lo hacéis sin pensar”, cuenta.
A Miriam los médicos le dijeron que nunca podría andar. También le dijeron que no hablaría. “Y fíjate que no me callo”, dice riéndose. Se hinchó de rehabilitación y de hacer deporte. Le puso muchas ganas. Y consiguió andar. Hasta hoy. “Vivo con mi descapotable, soy autónoma, estoy casada, tengo mi coche, tengo una vida normal”, cuenta.
Tanto deporte hizo que acabó en natación adaptada, donde llegó a ser campeona de España. Todo le iba bien en el mundo deportivo pero su sueño desde niña fue cantar, así que para sorpresa de su entorno cambió el deporte por los escenarios. Reconoce que el camino no ha sido fácil, pero en días como hoy se siente especialmente orgullosa de haber tomado esa decisión. Llamadas como la que recibió de Fundación Mutua de Propietarios con esta propuesta dan sentido al cambio que hizo de la piscina por la música. “Me tomo muy en serio cada vez que subo a un escenario. Cada escenario es una zona pequeñita para contribuir a cambiar el mundo. Hacer desde el escenario cosas por los demás para cambiar corazones y conciencias”, concluye Miriam.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5636827/0/cancion-miriam-fernandez-sobre-barreras-arquitectonicas-quiero-salir-no-puedo/

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