Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
“Los ciegos tenemos grupos para todo porque hacemos las cosas de manera diferente. Que si grupos para cómo cocinar o grupos sobre tecnología. Precisamente en el de tecnología compartieron hace años, cuando salió, la app Metrociego Madrid, y yo la uso desde entonces. Creo que fue el proyecto de unos estudiantes universitarios que quisieron hacer el metro de Madrid accesible para todos nosotros”, recuerda Sara Martínez.
Sara tiene 41 años, es ciega y es de Madrid. Recientemente ha desarrollado también una pequeña discapacidad auditiva. Esta nueva discapacidad influye a la hora de desplazarse por la ciudad, metro incluido. “No escucho cosas que los demás ciegos sí escuchan”, cuenta.
Ahora Sara no puede oír el espacio como sí hacía en el pasado. “El oído no funciona como antes y lo noto en la orientación. Ahora no puedo escuchar el sonido espacial para saber lo que tienes a derecha e izquierda. Esa información la he perdido y ahora no la sé. Escucho en mono. ¿Sabes cuando se escucha por el altavoz derecho una batería y por el izquierdo un saxo, por ejemplo? Pues yo no, yo lo escucho todo por el mismo sitio, por lo que al escuchar el metro no sé por dónde viene. Ahora en una puerta de un ascensor me puedo pensar que estoy en el giro del andén. Antes con el oído percibía que había un hueco. Así que Metrociego me orienta”.
Metrociego tiene un grandísimo defecto: no incluye toda la red de metro de Madrid. Sara está a la espera de que le adjudiquen un nuevo perro guía (el tiempo para tener uno nuevo es cada vez mayor), así que ahora se desplaza con bastón. “Tengo que ir tocándolo todo y preguntándole a le gente, no me queda otra. Puedo ir sola, no me voy a quedar en mi casa, pero voy al toque, como aquel que dice”, explica. Esta es la única opción cuando está en alguna estación de metro de las que no reconoce Metrociego.
“Soy usuaria de la aplicación desde que salió y es de gran ayuda. Te orienta por las estaciones, te describe cómo llegar y nos asegura una gran autonomía. Yo la tengo en braille y voy leyendo. Puedo ir sola y es mucho más fácil. Equivale a los carteles que tenéis las personas que veis”.
Metrociego permite seleccionar la estación por la que se quiere entrar, salir, hacer transbordo. La propia explicación de la app afirma “sabe dónde estás y a dónde quieres ir. Muestra un texto conciso y detallado (sistema de voz y braille) que explica todo lo que tendrás que tener en cuenta para llegar a tu destino lo más rápido posible”.
La app le da diferentes informaciones del tipo la salida está a la izquierda de la cabeza del andén o sigue el pasillo y a la derecha encontrarás escaleras. “Puedes ir leyendo o escuchando y es supercómodo”, dice Sara.
También lo utiliza como mapa para saber cuántas paradas tiene hasta su destino. Cuando la megafonía en los vagones de metro brilla por su ausencia, se elimina la herramienta de orientación de una persona ciega. Sara dice que ella es dispersa y que cuando se monta en el vagón deja volar su mente. Pensar en sus cosas implica perderse. Para cuando se da cuenta, ha dejado de atender y contar paradas. Sin la megafonía no sabe dónde está. “¡Oooooh, y cuántas paradas llevo! Dentro del tren no tengo información sin la megafonía, así que si no está encendida, estás perdida. Hay veces que sientes que estás llegando a la parada x porque acabas de hacer una curva cerrada a la derecha, como la que tiene esa parada, pero no lo sabes. Así que si no tienes la app tienes que preguntar. Lo bueno de Metrociego es que te dice en todo momento dónde estás”.
“Las estaciones más complicadas por los transbordos y pasillos están en la aplicación”, cuenta Sara. Entiende que al ser el proyecto de unos jóvenes con pocos recursos, demasiado hicieron. Por eso reivindica que las instituciones se hagan cargo y desarrollen una aplicación que incluya toda la red de metro de Madrid, así como que todas las ciudades tengan una para su sistema de transporte. “Hay que destinar fondos a esto”, pide.
Sara es músico, toca el saxofón. Sigue formándose y acude con cierta regularidad a clase. Ese es uno de sus caminos habituales, por tanto conoce la línea de metro y las estaciones que la llevan hasta allí. Pero, precisamente, por ser músico, su trabajo implica dar conciertos allí donde la contratan. Es en esos desplazamientos que no son habituales donde se ve obligada a viajar al toque y preguntando si se encuentra en paradas que no están recogidas en Metrociego.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5634647/0/sara-martinez-usuaria-metrociego-equivale-los-carteles-que-teneis-las-personas-que-veis/

Comments are closed.