Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Todas las personas que hayan sufrido o tengan algún tipo de lesión en el sistema nervioso central, ya sea de manera abrupta -por un ictus, un traumatismo, una lesión medular, un tumor…- o por una enfermedad neurológica, para mejorar su calidad de vida y reducir al máximo posible su grado de discapacidad y de dependencia, tienen que pasar por un proceso de neurorrehabilitación.
En algunos casos será de manera intensiva, para tener más posibilidades de recuperar funciones perdidas por el daño, y en otras de manera continuada e incluso de por vida, para, por ejemplo, minimizar o retardar los efectos que una enfermedad neurodegenativa provoca en la movilidad.
Para que esta neurorrehabilitación sea efectiva, los equipos que atienden a las personas tienen que ser interdisciplinares, de decir, estar formados por profesionales de distintos ámbitos y que intervengan en distintas áreas para que la mejora sea integral. En este equipo, la figura del fisioterapeuta es esencial, como lo es que tenga una buena formación en el complejo mundo de la neurología.
Ana Herrero de Hoyos, presidenta de neurología del colegio fisioterapeutas Madrid, y Selma Peláez, Coordinadora de la sección de Neurofisioterapia de la Sociedad Española de Neurología (SEN), nos explican en qué consiste la labor de un neurofisioterapeuta y por qué es tan importante para los pacientes que se reconozca su especialidad.
Neurorrehabilitación y neurofisioterapia
La neurorrehabilitación es un proceso asistencial cuyo objetivo es restituir o minimizar los déficits funcionales de una persona que ha sufrido una lesión del sistema nervioso central. Se trata es una disciplina compleja y, como explica Selma Peláez, relativamente reciente, desde que la ciencia tiene constancia de que la neuroplasticidad, la capacidad de moldearse del cerebro, «fue en la segunda mitad del siglo XX, porque hasta entonces se pensaba que el cerebro era una cosa fija y que, si se dañaba por alguna enfermedad, no había posibilidad de mejora. Si no se podía mejorar, no tenía sentido la rehabilitación».
La fisioterapia es la disciplina que más ayuda a los pacientes a preservar y mejorar la capacidad de moverse y su autonomía
A raíz del descubrimiento de la neuroplasticidad, se empieza a desarrollar mucho la neurorrehabilitación y empiezan a surgir distintos métodos para llevarla a cabo, muchos de ellos en el entorno de la fisioterapia, «si tenemos la suerte de estar dentro de un equipo multidisciplinar, el fisioterapeuta es de las piezas más importantes, pues es el que se encarga de todos los problemas sensitivo-motores, es la disciplina que más ayuda a los pacientes a preservar y mejorar la capacidad de desplazarse o moverse y, por tanto, su autonomía», explica Selma.
Ana Herrero quiere dejar claro que los fisios no son los ‘protagonistas’ del equipo, pues todos los miembros de los equipos de neurorrehabilitación son importantes, pero sí son de los que más tiempo pasan con los pacientes y de los más próximos, «al neurólogo u otro médico, van de vez en cuando, a hacer seguimiento, pero al fisio lo necesitan todas las semanas, o incluso toda la vida. Nosotros actuamos en estos procesos en muchas circunstancias, como cuando hay una alternación en el tono, por ejemplo, y en todo tipo de enfermedades. Además, siempre tenemos en cuenta a cada paciente, analizamos la lesión, personalizamos…».
Las enfermedades y procesos en los que pueden participar son muchos, pues son todas aquellas en las que, como explica Ana Herrero, «hay lesiones del sistema nervioso central, que afectan al sistema musculoesquelético y, por tanto, a la calidad de vida. Nuestro papel en la neurorrehabilitación es mejorar o mantener las funciones del sistema musculoesquelético que se han perdido debido a esa lesión. Por ejemplo, en todos los que repercuten en el equilibrio y que puede provocar caídas, en un daño cerebral, para intentar acercarnos a la normalidad previa al daño y en las enfermedades neurodegenerativas, como esclerosis múltiple, alzhéimer, párkinson…, nuestro objetivo es mantener al paciente en las mejores condiciones el mayor tiempo posible. Siempre teniendo en cuenta las etapas, porque todas tienen etapas, y tienes que saber en qué momento está el paciente para tratar y para fijar tu objetivo».
Nuestro papel en la neurorrehabilitación es mejorar o mantener las funciones del sistema musculoesquelético que se han perdido debido a una lesión neuronal
Selma asegura, además, que la neurofisioterapia es «una de las especialidades madre de la fisioterapia, pues está presente en todas las demás, aparte de que nos fusionamos con otras, como pediatría, geriatría… porque el sistema nervioso está implicado en todas las especialidades. Conocer el funcionamiento del sistema nervioso y cómo afecta al resto de sistemas del cuerpo es importante y básico».
Qué formación necesita un ‘neurofisioterapeuta’
Lo ideal es que un fisioterapeuta que quiera intervenir en un proceso de neurorrehabilitación tenga una formación específica y especializada, «es importante un conocimiento profundo del sistema nervioso, de las distintas enfermedades que pueden afectarle», explica Selma.
Sin embargo, en la formación, al menos en la universitaria, esto no se produce, «apenas tocamos la ‘neuro’ el último año de carrera», asegura Ana, «hay algunos masters que merecen la pena, cursos de expertos… pero no dejan de ser pinceladas, porque la neurología requiere de mucho conocimiento y experiencia».
Selma, que se formó fuera de España, recomienda, «masters oficiales, no oficiales, doctorados, postgrados y cursos de formación continuada. Existe mucha oferta educativa»,
Sin embargo, ni Ana ni Selma están contentas, pues creen que hay poca formación oficial y reglada, y eso ocurre porque su especialidad no está reconocida como tal. Es cada fisio, por tanto, el que tiene que responsabilizarse de buscar la formación y los cursos que considera mejores para especializarse, sin saber, muchas veces, si son los adecuados. Además, ambas coinciden también en la importancia de la práctica, la experiencia y la formación continua, «la evidencia científica no deja de avanzar, y más en neurología», asegura Selma.
El enfoque práctico, también debería estar presente desde el inicio de la formación, como recomienda Ana Herrero, «es recomendable meterse en un centro especializado y luego ya buscar cursos de experto, que están empezando a sacar las universidades. Pero es importante que sepan que la formación no acaba nunca. Llevo 20 años y sigo aprendiendo. Hace nada que me he atrevido a poner que soy experta en neurorrehabilitación».
Yo llevo 20 año y sigo aprendiendo, hace nada que me he atrevido a poner que soy experta en neurorrehabilitación
También recomiendan que se inicien solo si tienen vocación, «te tiene que gustar mucho la neurología, porque los avances a veces son poquitos y lentos, y tienen que ser conscientes de eso. También, tener claro que se van a ver realidades duras y que se va a tener que tratar mucho con familiares, que son esenciales en cualquier proceso de neurorrehabilitación», añade.
A veces, la especialización es tanta, que hay incluso expertos en patologías concretas, algo que se da, sobre todo la experiencia porque, como destacan, «cada caso es único».
En busca del reconocimiento de la especialidad
Ana Herrero de Hoyos es la presidenta del grupo de neurología de su colegio, pero, en realidad, a nivel oficial, la especialidad no existe como tal. No existe, por tanto, una especialidad en los estudios universitarios ni una titulación específica que se pueda pedir, por ejemplo, a la hora de optar a una plaza en la sanidad pública. Esto, según cuentan Ana y Selma, es perjudicial, tanto para los profesionales como para los pacientes, «a la hora de buscar un fisio especializado en neuro, puede ser que tenga un máster, cursos… pero tienes que fiarte de que tienen que formación adecuada, pero nunca se sabe», advierte Ana, «y está claro que cuanto mejor formados estemos, mejor vamos a ayudar a los pacientes, su calidad de vida y su autonomía. Ahora mismo en la sanidad pública es cierto que están creando unidades neurológicas, pero además de que es raro, algunas con como un cajón desastre», reconoce.
Selma cree, además, que reconocer la especialidad supondría «un reconocimiento de la profesión, de la formación… que se reconozca que estamos especializados. Es una forma de garantizar a los pacientes que el fisio que les atiende tiene la formación, los conocimientos y la acreditación que tiene que tener en neurología».
Ambas, cada una desde su organización, luchan por esta especialidad, «desde SEN yo veo que los neurólogos sí ponen en valor nuestra labor, pues ven que trabajamos de la mano con ellos para que nuestros pacientes estén en las mejores condiciones», reconoce Selma.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5630652/0/importancia-fisioterapia-los-procesos-neurorrehabilitacion-algunos-pacientes-nos-necesitan-toda-vida/

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