Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Las personas con discapacidad intelectual tienen una presencia muy escasa en los Juegos Paralímpicos. Los motivos son muchos. Entre ellos, que fue la última discapacidad en llegar, que solo se incluye una clase o pueden competir solo en tres deportes.
Por este motivo, es extremadamente difícil para un deportista con discapacidad intelectual, incluso para los de alto rendimiento, llegar a tener un hueco en los Juegos Paralímpicos.
Los Juegos paralímpicos son, si duda, la competición deportiva con más trascendencia, pero no son, afortunadamente, la única opción que tienen esos deportistas de conseguir una carrera con proyección internacional, con los recursos que conlleva.
Gracias a Virtus (La Federación Internacional de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual), que organiza campeonatos regionales, mundiales y los Global Games, los deportistas con discapacidad pueden llegar a lo más alto a nivel deportivo. Y gracias a Special Olympics, todas aquellas personas con discapacidad intelectual que quieran competir, tienen la posibilidad de hacerlo.
Son dos filosofías distintas, pero gracias a ambas organizaciones, las personas con discapacidad intelectual pueden ver reconocido su esfuerzo más allá de nuestras fronteras.
Special Olympics: La ‘felicidad’ de competir
Miguel Sagarra, que además de secretario general del Comité Paralímpico Español (CPE) es presidente de Special Olympics España, nos explica cuál es la filosofía de la organización, «propiciar el acceso al deporte de las personas con discapacidad intelectual. Si una persona con discapacidad intelectual decide incorporar la práctica deportiva como parte de su proyecto de vida, le ayudamos a hacerlo, siempre teniendo en cuenta que las familias son una parte muy importante para el movimiento», asegura.
Quieren, sobre todo, que ninguna persona con que lo desee se quede sin competir, «ganar o perder no es lo principal para nuestra filosofía, y el propio juramento de los deportistas dice ‘quiero ganar, pero si no lo consigo, dejarme ser valiente en el intento’. Además, queremos que sean felices en el intento, porque cuando alguien está en una competición de Special Olympics, a nivel que sea -local, autonómico, nacional o internacional-, lo que impacta es la felicidad de los deportistas«, cuenta Miguel Sagarra.
Otra de los objetivos de Special Olympics es que el deporte sea una herramienta más para mejorar inclusión y la sociabilización del colectivo, por eso potencia el deporte inclusivo, «en las competiciones internacionales de deportes de equipo se fomenta que compitan en un mismo equipo personas con y personas sin discapacidad, pero aplicando unas reglas para que la presencia de personas sin discapacidad no sea un elemento que pueda hacer que un equipo gane, sino que ejerzan más de embajadores, tutores, no como estrellas», insiste.
En Special Olympics organizan tanto competiciones regionales (por comunidades autónomas) como internacionales, a las que suelen acudir «siempre que hay oportunidad. Nuestros deportistas salen a salen a competir fuera de España o reciben visitas, porque también organizamos competiciones aquí», cuenta.
España participa en los Juegos Mundiales de Special Olympics con unos 100 deportistas
Además, cada cuatro años Special Olympics internacional celebra sus Juegos Mundiales, «es nuestra gran cita, pues sería el equivalente a los Juegos Paralímpicos. Los últimos juegos fueron en Berlín el año pasado, y el 2027 está pendiente de confirmación. Tanto si son los de verano como los de invierno, España siempre participa con una buena representación, porque hay más territorios afiliados a Special Olympics Internacional que al movimiento Paralímpico», relata.
A diferencia de lo que ocurre en los Juegos Paralímpicos, estas competiciones hay distintos niveles dentro de la capacidad intelectual, lo que permite que participen atletas con afectaciones distintas, «al final, a los Paralímpicos las personas con discapacidad intelectual que van tienen discapacidad intelectual, pero muy leve. Las personas con otros problemas asociados, como el síndrome de Down o una discapacidad intelectual más severa nunca llegan, porque no llegan a los mínimos para clasificarse».
Esto no ocurre en los juegos de Special Olympics, donde los dividen por niveles, «así, una persona con una discapacidad intelectual severa no compite con alguien con una discapacidad intelectual leve o moderado y una persona con una discapacidad más grave puede competir en unos Juegos mundiales, porque para ellos es la bomba».
Sagarra reconoce que sus marcas no son las de Virtus ni las de los Juegos Paralímpicos ni sus criterios tan exigentes, pero prefieren que vayan más deportistas, «España participa con unos 100 deportistas en las competiciones internacionales, 100 deportistas felices más 100 familias felices».
Virtus: Una oportunidad real de llegar a lo más alto
Virtus es la Federación Internacional de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual. En España, su representación es FEDDI, cuyo objetivo principal es conseguir la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad intelectual en el deporte, que todas aquellas personas con discapacidad intelectual que quieran puedan tener una carrera como la de cualquier otro deportista, «nuestro trabajo es intentar que nuestros deportistas, dentro de las pocas posibilidades que tienen de llegar a los paralímpicos, tengan las máximas posibilidades y conseguir la mayor representación posible», cuenta Alfredo Salazar, director técnico de Federación Española.
Feddi pertenece al Comité Paralímpico español y los dos deportistas españoles con discapacidad intelectual que han conseguido llegar a los juegos este año son federados suyos. Llevar a los Paralímpicos al mayor número de deportistas es uno de sus objetivos, pero son conscientes de que la representación es tan pequeña que, si quieren que sus deportistas tengan oportunidades reales de proyección internacional, tienen que apostar por participar al máximo en las competiciones internacionales de Virtus, «es una realidad que los Juegos Paralímpicos van menos países, menos deportistas… y deportistas con discapacidad intelectual hay de sobra como para que fueran más».
En los campeonatos de Virtus – unos 15 eventos anuales con más de 4.000 deportistas- las opciones son mucho mayores, pues como explica Alfredo Salazar, «la federación internacional trabaja un programa completo de diferentes deportes. Anualmente, se convoca una temporada de atletismo o natación, por ejemplo, asimilable a la que podría tener un deportista sin discapacidad, con distintas pruebas… es una oportunidad para que los deportistas con discapacidad intelectual que quieran puedan tener una proyección internacional, que es lo que quiere cualquier deportista que tiene el talento y se esfuerza. Si la federación no apostara por esas competiciones, la mayoría de los deportistas con discapacidad intelectual no tendrían proyección fuera de España», asegura.
En Virtus hay muchos deportes, pero FEDDI solo compite a nivel internacional con los que cree que están más preparados, «de momento solemos ir con atletismo, natación y fútbol sala, y en breve nos gustaría ir tambien con baloncesto. Vamos dando pasitos», reconoce.
Trabajamos para que una persona con discapacidad intelectual pueda tener el mismo rendimiento deportivo
Además de estas competiciones de temporada, Virtus organiza campeonatos regionales de verano e invierno -España participa en la Europea- y la joya de la corona: los Virtus Global Games, «cuando en el 2000 la discapacidad intelectual sale de los paralímpicos, INAS -que es como entonces se llamaba Virtus- decide hacer un evento paralelo o similar a los Juegos Paralímpicos pero centrados en la discapacidad intelectual y así nacen los Global Games, en 2004, en Suecia. Los últimos fueron en Vichy (Francia) en 2023 y en 2027 se celebran en Egipto, porque la idea es que se celebren un año antes que los Paralímpicos».
Se trata de un evento que ha cobrado mucha relevancia en los últimos años, al que van más de 1.000 deportistas y al que se suman cada vez más países, pues «cada vez son más los que están trabajando para que sus deportistas con discapacidad tengan proyección internacional, algo que hasta hace poco pasada todavía en pocos países. En el de Vichy ya fueron unos 50».
Desde 2017, además, tienen cabida más tipos de deportistas, pues hasta entonces se trabajaba como en los Paralímpicos, con solo una categoría, «desde entonces se cuenta con un grupo 2, en el que pueden participar deportistas con discapacidad intelectual y una discapacidad adicional o un síndrome asociado. En este grupo entran las personas con síndrome de Down, pero no solo ellas, también, por ejemplo, una persona con parálisis cerebral u otro síndrome».
Esta es la idea que quieren trasladar a los Juegos Paralímpicos para dar más oportunidades a deportistas con discapacidad intelectual, pero Alfredo quiere dejar claro que en España ya lo hacían, «a nosotros no nos costó trabajarlo también a nivel internacional porque ya lo hacíamos en nuestras competiciones internas. Creíamos que estas personas tenían que tener un grupo propio, porque si no, las personas con una discapacidad intelectual más acusada siempre se iban a quedar fuera del alto rendimiento».
Desde el año pasado, además, hay una clase 3 que incluye a personas con autismo. Pero estos cambios se van haciendo poco a poco, pues, como explica Salazar, «en los deportes de equipo solo se incluye una clase, porque ahora mismo no hay volumen de deportistas tan grande como para hacer dos clases. Todo lleva su proceso…»
En cuando a la representación española en los Virtus, desde FEDDI siempre intentan que sea generosa, «dependiendo del deporte que sea, pero puede llevar en torno a 15-20 deportistas que compiten a nivel internacional a lo largo de la temporada».
En los Global Games, la delegación es más grande, pues «entre técnicos, deportistas, staff… somos unas 60 personas para tres deportes: atletismo, natación y fútbol sala». Y están trabajando para que en 2027 vayan también con equipo de baloncesto, por lo que la delegación podría aumentar.
Somos exigentes, pedimos siempre que cumplan unos mínimos, pero funciona, a nivel de federaciones, somos la que más récords consigue en estas competiciones
Alfredo Salazar asegura, además, que su forma de trabajar funciona, pues el nivel de sus deportistas es cada vez mayor y cada vez tienen más deportistas entre los que elegir, «por ejemplo, tenemos un grupo muy bueno en Cross, que es campeón del mundo por equipos… trabajamos tanto objetivos individuales de los atletas como objetivos como equipo, como país, y vemos como nuestras marcas suben cada año«.
El director técnico reconoce que son exigentes, pero creen que es la mejor opción para favorecer la presencia de los sus deportistas a nivel internacional, «pedimos siempre que cumplan unos mínimos y unos requisitos que establecemos nosotros, pero creemos que es la clave, porque la evolución de nuestros deportistas ha sido muy positiva en los últimos años. A nivel de federaciones, somos las que más récord consigue en estas competiciones», insiste.
Alfredo quiere dejar claro que no solo apuestan por el alto rendimiento, sino que apoyan la práctica del deporte desde la base, las categorías inferiores y la tecnificación deportiva, donde trabajan con los deportistas más jóvenes, pero lo que quieren es que, todo el que quiera, tenga talento y se esfuerce, tengan la posibilidad de llegar a este alto rendimiento, que tengan una proyección, «trabajamos por una igualdad de oportunidades real, para que una persona con discapacidad intelectual pueda llegar a tener el mismo rendimiento deportivo que una personas sin discapacidad, desde la base, hasta lo más alto y en todas las modalidades deportivas».
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5628557/0/special-olympics-virtus-las-paralimpiadas-alternativas-que-consiguen-que-los-deportistas-con-discapacidad-intelectual-tengan-proyeccion-internacional/

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