Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Las personas con discapacidad, incluidas las personas con discapacidad intelectual, son más vulnerables a los potenciales peligros que pueden producirse en piscina y playas, especialmente al ahogamiento. La falta de destreza a la hora de nadar o las dificultades que pueden tener algunas de ellas para interpretar el peligro con algunas de las causas, pero también la falta de accesibilidad, que aún nos encontramos en todo tipo de espacios, «la accesibilidad en general sigue siendo una gran asignatura pendiente en piscinas, sobre las que solo se usan en verano. Faltan sillas adaptadas, elevadores hidráulicos, y eso impide que muchas personas puedan hacer uso de las piscinas», explica Chema Hernández, responsable de deportes en Plena Inclusión Murcia.
Pero si hay una accesibilidad que, no es que escasee en estos espacios, sino que es inexistente, es la cognitiva, indispensable para muchas personas con discapacidad intelectual, especialmente si tienen autismo, «es otra batalla que estamos teniendo, no solo en playas y piscinas, sino en todas partes».
Ahora, como asegura Chema Hernández, «no hay accesibilidad cognitiva en ningún sitio. Si hubiera una mayor accesibilidad cognitiva en estos espacios, como carteles en lectura fácil, pictogramas, etc. se les facilitaría mucho la estancia y el acceso a estos sitios y les proporcionaría mayor autonomía y seguridad. Porque muchas veces son personas que no tienen ningún tipo de discapacidad física”.
Acompañarlos y llevarlos a natación
Las precauciones a tomar cuando vamos a la playa o a la piscina con personas con discapacidad intelectual depende de muchos factores, como la edad, su destreza a la hora de nadar, su grado de afectación… pero, a grandes rasgos, Chema Hernández sí aconseja que vayan acompañados, algo que ocurre siempre que estas personas acuden a estas actividades de la mano de una asociación.
Antes de acudir al espacio en cuestión, también recomienda que nos aseguremos antes de cómo son las instalaciones y de llevar con nosotros, tanto el recinto dispone de él o no, del material que preveamos que vayan a necesitar, «no suelen necesitar mucho más material más allá de un churro, un flotador, un chaleco hinchable… pero es recomendable llevarlo, sobre todo en las playas», añade.
Por supuesto, también deberemos asegurarnos de que, allá donde vayamos, sea un espacio vigilado por socorristas, que no son obligatorios en algunos espacios y en algunas comunidades autónomas, «muchas personas con discapacidad que están iniciándose en la natación tiene una menor apreciación del peligro, y luego tenemos el otro extremo, las que nos cuesta mucho romper la barrera del miedo y no conseguimos que disfruten del agua, que se quiten los manguitos, que se suelten del bordillo», explica, «en cualquiera de los casos, toda precaución es poca».
No suelen necesitar mucho más material más allá de un churro, un flotador, un chaleco hinchable… pero es recomendable llevarlo siempre, sobre todo en las playas
En caso de que se trate de personas con problemas de comprensión, será muy beneficioso haberles adelantado mediante pictogramas u otro SAAC la actividad y que se va a hacer en ella.
Una vez en estos espacios, en función del nivel de autonomía de las personas, podremos ofrecerles un apoyo u otro. En todo caso, es recomendable asegurarnos que acceder por el lugar adecuado y que toman todas las precauciones, «es cierto que hay algunos que no las necesitan, que son jóvenes, saben nadar, son más autónomos… pero no siempre es así, por eso siempre recomendamos observar cómo son los accesos y ayudarles si es necesario, porque en las piscinas estándar lo habitual es que los accesos sean a través de escaleras laterales, por las que es bastante complicado acceder incluso para las personas que no tienen ningún tipo de discapacidad».
De hecho, si hay un acceso alternativo, Chema recomienda que se use, «si existe la opción, es mejor acceder por escaleras que te meten en la piscina que las escaleras laterales. Además, siempre se deberá evitar que se tiren directamente al agua».
Una vez dentro del agua, Hernández, para disfrutar del agua, recomienda «evitar zonas concurridas, por seguridad y porque se suelen agobiar… sobre todo las personas con autismo«.
Además, como cualquier persona, deberemos asegurarnos de que lleven crema solar y una gorra para protegerse del sol.
Puede parecer obvio, pero aparte de acompañarlos y tomar todas las precauciones posibles para tener un baño seguro, la mejor manera de prevenir sustos con personas con discapacidad intelectual es que sepan nadar. Ahora, como explica Chema Hernández, cada vez hay más formación y más monitores de natación que saben cómo enseñar a nadar a personas con discapacidad intelectual o autismo, pero es algo muy reciente, «no se les tenía en cuenta, y eso los pone en peligro. Ahora, por un lado, se les enseña más a nadar, como hacemos nosotros en la asociaciones, y por otro, en los cursos de formación de los monitores se da más formación en este aspecto, para que sepan cómo enseñarles, pero ha sido en los últimos años, así que empezaremos ver resultados en unos años».
Hasta hace poco, no se les tenía en cuenta en los cursos de natación, y eso los ponía en peligro
Una guía para que protejan y se protejan
Al igual que ocurre con el tema de la natación, la formación es clave para proteger las personas con discapacidad, para enseñarles a protegerse a ellos mismos y a los demás.
Con esta idea, desde Plena Inclusión Murcia acaban de hacer pública la Guía ‘Primeros auxilios para todas las personas’. «Esta guía por parte de una serie de guías relacionadas con la salud y el bienestar que hacemos en Murcia, y surgió de la necesidad de explicar algunas cosas básicas de primeros auxilios a las personas con discapacidad intelectual, para que sepan qué hacer si se encuentran con determinadas situaciones como atragantamientos, a alguien inconsciente, etc.», asegura José Fernández, uno de los responsables de la guía.
La guía, escrita en lectura fácil y acompañada de ilustraciones y vídeos breves a los que se accede a través de un código QR, es útil para las personas con discapacidad intelectual, que es el colectivo al que ellos se dirigen, pero también a personas mayores o que tengan problemas de comprensión del idioma, y su objetivo último, además de fomentar su salud y su seguridad es la de la inclusión, «es una manera más de que participen en la sociedad. Ellos la han recibido muy bien, y han participado desde el primer momento, sobre todo como validadores de la guía, labro por la que han recibido una remuneración, así que es también vía de inserción laboral», cuenta José Fernández.
La guía está pensada para que ser compartida porque, como aseguran desde Plena Inclusión Murcia, «es importante que todas las personas tengan nociones de primeros auxilios, porque les puede ir a la vida en ello».
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5530694/0/que-tener-cuenta-ir-playa-piscina-con-personas-con-discapacidad-intelectual-es-mejor-que-vayan-acompanados/

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