Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
¿Y si pudiéramos devolver los recuerdos perdidos a quienes padecen alzhéimer? Esta es la audaz propuesta que defendió el neurocientífico José María Frade en el evento Tetraneuron revoluciona la neurociencia, celebrado esta semana en Madrid. Investigador del Instituto Cajal (CSIC) y cerebro detrás de una nueva terapia génica que promete cambiar el rumbo de las enfermedades neurodegenerativas, Frade presentó, con claridad y emoción, los prometedores resultados preclínicos de una innovación que podría marcar un antes y un después para millones de personas en todo el mundo.
“El envejecimiento y el alzhéimer son acumulaciones de desastres celulares”, explicó Frade, quien comparó el funcionamiento del cerebro con una oficina de emergencias, el 112: “El factor E2F4 es quien gestiona las alertas. Cuando este sistema se apaga, las neuronas pierden el control y empieza el caos”. A partir de esa metáfora tan potente como precisa, Frade desgranó el funcionamiento de su terapia: una versión modificada de esa proteína (E2F4-DN) capaz de resistir las alteraciones que la inutilizan en fases avanzadas de neurodegeneración.
Tetraneuron, la spin-off del CSIC fundada en 2012, utiliza un virus inofensivo como vehículo para introducir este ‘generador eléctrico’ en las neuronas, restableciendo su capacidad de controlar su propio equilibrio interno, la homeostasis, y detener el deterioro progresivo. “En los ratones con alzhéimer ya sin memoria, hemos visto que, tras tres meses de tratamiento, la recuperan”, afirmó Frade. “No solo conseguimos parar la enfermedad. Logramos revertirla”.
El camino hasta aquí no ha sido breve. Frade comenzó a investigar el mecanismo tras observar una anomalía celular en retinas de pollo. Años después, identificó que cuando el factor E2F4 se fosforila por estrés celular, reactiva de forma errónea el ciclo celular en neuronas adultas, provocando su degeneración, un hallazgo que abre una vía totalmente distinta a las terapias centradas únicamente en reducir las placas beta-amiloides.
“Lo revolucionario de nuestra terapia es que actúa desde dentro de la célula, no contra los síntomas, sino sobre la causa”, remarcó. En modelos animales de alzhéimer y párkinson, la terapia no solo ha frenado la progresión: ha restaurado la memoria, regenerado conexiones neuronales (LTP) y atenuado la neuroinflamación. Los ensayos en primates no humanos realizados en Pamplona han sido también positivos: sin efectos secundarios y con resultados similares a los de los ratones, incluso en animales de edad avanzada.
Este avance, impulsado por el equipo de Tetraneuron, que cuenta con el apoyo del neurólogo de Harvard Álvaro Pascual-Leone como director médico, se prepara ahora para su prueba definitiva: el primer ensayo clínico en humanos, previsto para 2026. “Queremos tratar a personas en fases moderadas o avanzadas de la enfermedad, donde hasta ahora no ha habido respuestas”, señaló Frade.
Ángel Lucio, CEO de Tetraneuron, reconoció que uno de los grandes retos será escalar la producción y lograr una distribución eficaz en cerebros humanos, mucho mayores que los de los modelos animales. Pero la tecnología, el rigor científico y los resultados acumulados invitan al optimismo.
“Lo hemos hecho todo aquí, en España. Y estamos cerca de demostrar que se puede recuperar la memoria, incluso cuando ya se ha perdido”, concluyó Frade. La neurociencia, esta vez, habla en tiempo de esperanza.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5726058/0/terapia-genica-revertir-deterioro-cognitivo-animales/

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