Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Con una trayectoria de más de 20 años en el ámbito de la musicoterapia, la educación musical inclusiva y la neuropsicología, Begoña González de Garay de León es la fundadora y directora de Arquitectas de Sentidos, un centro pionero en Madrid que apuesta por una música que acoja, empodere y visibilice. Trabaja cada día junto a su equipo, formado por musicoterapeutas, psicólogos, neuropsicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y docentes, para adaptar la música a cada persona, respetando y celebrando sus diferencias. Es además una de las responsables del Taller de Música Inclusiva TAMI, impulsado por Fundación Sesé en el Real Teatro del Retiro.
El próximo sábado 28 de junio, a las 17:00 horas, se celebrará en ese mismo teatro el concierto «Música sin Barreras», una muestra del talento y la inclusión protagonizada por los alumnos del TAMI. Las entradas se pueden adquirir a través del siguiente enlace. Será una cita para demostrar que el arte no entiende de límites y que la música es un lenguaje universal que transforma, conecta y emociona.
Desde que su hijo Daniel sufrió un infarto cerebral tras una operación siendo un bebé, Begoña González de Garay sintió la urgencia de crear un espacio donde la música pudiera ser también rehabilitación, vínculo y esperanza. Así nació Arquitectas de Sentidos, un centro donde se atiende a unas 300 personas de todas las edades y condiciones, con y sin diagnóstico. Su equipo multidisciplinar diseña experiencias musicales adaptadas a cada necesidad, apostando por una verdadera educación musical inclusiva.
Nos da igual la etiqueta, trabajamos con la persona
«Nos da igual la etiqueta, trabajamos con la persona», afirma González de Garay. Adaptan instrumentos, partituras y metodologías: baquetas sujetas con velcros, ritmos aprendidos con pictogramas o teclados explorados mediante el tacto. «El reto más grande se convierte en la satisfacción más inmensa cuando suena la primera nota», resume con orgullo.
Recuerda especialmente el caso de Darío, un joven con autismo que no podía mantenerse sentado más de dos minutos y que hoy actúa en conciertos tocando el piano durante 45 minutos, leyendo partituras y compartiendo escenario con compañeros. «Hay alumnos que pronuncian su primera palabra en una sesión de musicoterapia, otros que, tras años sin estímulos, vuelven a tocar la guitarra», añade emocionada.
«Muchos llegan al centro tras haber sido rechazados en conservatorios o en espacios de ocio por no cumplir con lo que llaman normalidad. Y aquí encuentran su lugar, su gente, su escenario», explica. La clave está en adaptar el aprendizaje, no forzar a la persona. Si un alumno prefiere trabajar ritmos con coches o pelotas, se integran en la dinámica. Si una alumna sólo puede usar un brazo, se le rediseña el instrumento para que lo toque con él. «La creatividad y la empatía están por encima de cualquier manual académico», asegura.
La colaboración con Fundación Sesé y el Real Teatro del Retiro ha permitido extender su metodología al programa TAMI, con 42 participantes entre 14 y 45 años. Begoña y su equipo trabajan allí de lunes a jueves en sesiones semanales. «Cuando tocan en ese escenario, sus familias se emocionan y el público termina de pie. Nos dicen que no saben quién tiene discapacidad y quién no. Y esa es la verdadera victoria».
El concierto «Música sin Barreras», organizado por Fundación Sesé, es un ejemplo vivo de esa filosofía. Será el sábado 28 de junio a las 17:00h en el Real Teatro de Retiro (Plaza de Daoiz y Velarte, 4, Madrid). Un espectáculo abierto al público donde los protagonistas serán los alumnos del TAMI. Una cita para emocionarse, romper prejuicios y celebrar la diversidad.
González de Garay reivindica además el papel de las familias: «A veces queremos tantas terapias que se nos olvida jugar con nuestros hijos. Hay que confiar más en sus capacidades que en sus limitaciones». Ella misma lo aprendió con su hijo, hoy medallista en para-taekwondo. «Creí que no podría, pero luchamos y lo logró. Por eso insisto: nunca subestiméis el poder de un sueño».
«La música no debe tener barreras»
Detrás de este proyecto hay también una voluntad firme de accesibilidad económica. Aunque Arquitectas de Sentidos no recibe ayudas institucionales, ofrece becas y acompaña a familias sin recursos. «Queremos que nadie se quede fuera por motivos económicos. La música no debe tener barreras de entrada«, insiste.
Aunque queda camino por recorrer, Begoña se muestra optimista: «Vamos sumando. Antes era un charco, ahora ya es un mar. Y seguiremos llenándolo, gota a gota». Su próximo horizonte es claro: que la música sea un derecho y un disfrute real para todas las personas, sin excepción. «Queremos llegar a quienes creen que nunca podrán tocar un instrumento. Y decirles: sí, puedes. Aquí te esperamos».
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5725453/0/begona-gonzalez-garay-musicoterapeuta-mi-hijo-con-discapacidad-me-inspiro-crear-un-proyecto-donde-nadie-se-quede-sin-musica/

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