Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Juan y Mari Carmen se conocieron hace más de treinta años en una clase de educación adaptada del instituto. Allí, entre cuadernos y primeras amistades, nació una relación que con los años se transformó en lo que es hoy: una historia de amor, constancia y vida compartida, marcada por el deseo de construir una familia, acceder a un empleo digno y vivir con autonomía. Desde Huelva, y con el apoyo de Plena Inclusión Andalucía, esta pareja con discapacidad intelectual ha superado barreras, creado un hogar y educado a su hija Lucía, de 13 años, demostrando que la diversidad es una riqueza cuando se acompaña de derechos y apoyos adecuados.
Se sienten orgullosos de haber alcanzado metas que durante años parecían lejanas. Mari Carmen tiene hoy una plaza fija como limpiadora en una guardería pública, y Juan trabaja como ordenanza en la Delegación Territorial de Inclusión Social. Recientemente ha sido reconocido como el mejor empleado público de Huelva, un galardón que, dice, le hizo sentirse «lleno de energía» y profundamente querido.
«Nos enamoramos perdidamente»
“Nos conocimos siendo adolescentes”, recuerdan. Al principio fueron amigos, pero con el tiempo “nos enamoramos perdidamente”, sonríe Juan. Durante 12 años fueron novios, después convivieron un tiempo y ya llevan 19 años de matrimonio. Su boda, organizada con ayuda de Plena Inclusión, fue “preciosa” y tuvo lugar en la ermita de La Cinta, la patrona de la ciudad. Poco después lograron acceder a una vivienda gracias a un sorteo público. “Nos tocó un piso en Huelva y ahí seguimos”, cuenta él.
Una de las mayores alegrías de sus vidas llegó hace 13 años, con el nacimiento de su hija. “Yo decía: tengo casa, tengo trabajo… pero me falta mi niña”, recuerda Mari Carmen con emoción. Tras varios intentos y diagnósticos médicos desalentadores, finalmente nació Lucía, “sana y maravillosa”, como la describen. La niña es “imaginativa, responsable y cariñosa”, dicen sus padres, que se sienten afortunados de compartir tanto tiempo con ella.
La crianza no ha sido fácil, pero ha estado acompañada por la familia, profesionales y entidades como Plena Inclusión. “Mi hermana es psicóloga y siempre está ahí cuando la necesito”, destaca Mari Carmen, que también se apoya en su madre y hermanas. “Plena Inclusión nos ha ayudado en todo: en el trabajo, en los cursos, en confiar en nosotros mismos”, añade.
«Es bonito sentir que valoran tu trabajo y te quieren por lo que eres”
Juan recuerda que el camino hacia la estabilidad laboral fue largo. Hizo cursos de informática, prácticas en la ONCE, en empresas, en centros con chavales, y todo eso le permitió reunir puntos para una bolsa de empleo público. Su constancia dio frutos. Hoy, el reconocimiento como mejor empleado público de Huelva le llena de orgullo: “Nunca olvidaré ese premio. Es bonito sentir que valoran tu trabajo y te quieren por lo que eres”.
Mari Carmen, por su parte, ha conseguido su plaza hace apenas dos meses. Trabaja en una guardería pública, donde se encarga de la limpieza y el apoyo en las aulas. “Me hubiera encantado ser maestra de guardería”, confiesa. Ahora se siente realizada: “He conseguido todo lo que soñaba: trabajo, familia, y un hogar bonito”.
Su día a día es como el de cualquier otra familia trabajadora: levantarse temprano, ayudar a Lucía con el instituto, cocinar, “Juan es un artista de los dulces y las torrijas”, y disfrutar juntos del tiempo libre. A Juan le apasiona el teatro, hace cuentacuentos en la biblioteca y no descarta dedicarse algún día a la interpretación. “Todo lo escénico me encanta, soy de la farándula”, dice entre risas.
Aunque su vida actual es estable, no ha estado exenta de momentos difíciles. Mari Carmen vivió acoso escolar en su infancia y rechazo familiar por su discapacidad. Juan sufrió maltrato psicológico por parte de su padre. “Él no aceptó mi discapacidad y me trataba mal, me encerraba en casa”, confiesa. A pesar de todo, supieron transformar ese dolor en impulso para crecer, apoyándose en su entorno y en el amor mutuo.
«Vivimos solos y llevamos nuestra vida con normalidad»
Hoy viven en un barrio obrero de Huelva donde se sienten completamente integrados. “Nos llevamos bien con todos los vecinos, vivimos solos y llevamos nuestra vida con normalidad”, subrayan. “Eso también es inclusión”, rematan.
Cuando se les pide que se definan el uno al otro, Mari Carmen no lo duda: “Juan me ayuda en todo. Es mis manos y mis pies. Si él no está, yo no soy nadie”. Y Juan dice de ella que es “constante, con un gran corazón. A veces se viene abajo, pero siempre vuelve a levantarse”.
A quienes tienen discapacidad intelectual y sueñan con formar una familia, Juan les lanza un mensaje claro: “Que no tengan miedo, que se abran, que busquen apoyos y sigan luchando. El amor es bonito, pero hay que sembrarlo cada día para que dé flores”. Mari Carmen lo resume aún mejor: “Que estudien, que se preparen y que no renuncien a nada. La vida también es para nosotros”.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5713913/0/juan-mari-carmen-con-discapacidad-intelectual-que-lleva-toda-una-vida-juntos-somos-una-familia-como-cualquier-otra/

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