Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
Si quieres que algo se haga invisible, te dejo el mejor truco del mundo: simplemente, no lo muestres. Porque cuando algo se invisibiliza, lo borras, logras que no exista.
Precisamente por ello es tan importante el papel de los medios de comunicación, del cine, de la televisión y de la publicidad, en la representación de una sociedad diversa. No hablamos solo de un detalle estético, que ayude en un momento puntual a la narración de una historia, ni de mera corrección política. Es una cuestión de justicia, de derechos y de identidad. Porque el espejo social que es la industria del entretenimiento tiene el fabuloso poder de incluir o excluir al antojo de quien lo dirija.
Las series o los anuncios, por ejemplo, llevan décadas moldeando la forma en la que soñamos, mostrándonos personajes que aspiramos a ser. Todos ellos perfectos, en casas maravillosas y con increíbles historias de amor. Y durante años, el cine nos ha mostrado una visión del mundo donde los hombres blancos, heterosexuales, sin discapacidad, son los grandes protagonistas… mientras que los demás aparecían como secundarios, estereotipados o, directamente, ausentes.
Pero, por suerte, hace tiempo que las cosas comenzaron a cambiar. Cuando las mujeres dejamos de ser solo “la chica del protagonista”, y pasamos a ser heroínas complejas, líderes, científicas, aventureras, villanas, madres llenas de dudas y todo lo que podemos ser también en la vida real. Mujeres como las que interpretan Frances McDormand en Nomadland, Laia Acosta en la premiada Cinco Lobitos o Penélope Cruz en la brutal Madres paralelas mostraron otros relatos, más reales, más completos.
Por su parte, la comunidad LGTBI+ también ha ido ganando terreno. Historias que antes se contaban en susurros ahora tienen voz y películas como Call me by your name, Te estoy amando locamente, Carmen y Lola o La vida de Adèle han abierto la puerta a nuevas narrativas sobre el amor, el deseo y la identidad. Porque el amor, en todas sus formas, también merece ser contado.
Pero, posiblemente, uno de los avances más significativos -y quizá menos visibilizados- ha sido la representación de las personas con discapacidad. Protagonistas que se muestran con una realidad y una dignidad capaces de transformar la mirada social. Sin duda, tiene una mención especial la película Campeones, de Javier Fesser, que no solo fue un éxito de taquilla, sino un antes y un después. El Goya a Mejor Película, que recibió en 2019 no fue solo un premio cinematográfico, sino un premio a una forma distinta de contar, de incluir y de hacer visible a un colectivo históricamente marginado.
Pero hay muchas más. En Intocable, la discapacidad es parte de la historia, pero no la única dimensión del personaje. En La teoría del todo, Stephen Hawking es representado con humanidad y complejidad. En CODA, ganadora del Oscar a Mejor Película en 2022, el mundo de las personas sordas se integra con naturalidad, como sucede actualmente con la española Sorda, en la que un embarazo hace aflorar los miedos de una mujer sorda frente su maternidad y sobre cómo podrá comunicarse con su hija. Incluso en animación, Cuerdas o Buscando a Nemo nos hablan de diferencias y de aceptación desde otra óptica. Y lo más importante: cada vez más, actores y actrices con discapacidad real interpretan esos papeles.
El espejo social que es la industria del entretenimiento tiene el fabuloso poder de incluir
La publicidad también se suma (aunque aún falta). En los últimos años, algunas marcas se han atrevido a incluir cuerpos no normativos, familias diversas o personas con discapacidad en sus campañas. No como “ejemplo de superación”, sino como parte del paisaje humano. Como lo que son: personas que conviven, consumidoras, protagonistas. Personas “tan como tú”, como se refleja en la genial última campaña de Down España.
Porque la representación importa y ayuda a cambiar vidas. Porque debemos de ser capaces de mostrar una sociedad igualitaria en la que sus miembros son diversos, distintos, pero con los mismos derechos y oportunidades, y en la que nuestras diferencias no son obstáculos, sino rasgos que nos enriquecen.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5698800/0/ver-para-creer-poder-inclusion-publicidad-cine/

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