Top

El Síndrome de Asperger ya no ‘existe’, pero se sigue utilizando, ¿con qué criterios se diagnostica ahora?

Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:

Desde 2013, ningún psicólogo o psiquiatra puede diagnosticar a un paciente con síndrome de Asperger, un trastorno del neurodesarrollo descrito por primera vez en 1944 por el pediatra austriaco Hans Asperger, que observó a un grupo de niños con dificultades para integrarse socialmente, cierta torpeza física y que carecían de habilidades de comunicación no verbal.

La consideración de esta condición ha evolucionado a lo largo de los años hasta desaparecer, y desde 2013 las personas que hasta ese momento recibían esa etiqueta directamente se les considera dentro del TEA (Trastorno del espectro autista).

Sin embargo, todavía se sigue utilizando esta denominación en el ámbito coloquial, se conserva como una cuestión identitaria y se sigue celebrando, cada 18 de febrero, el Día Internacional del síndrome de Asperger para visibilizar los problemas con los que se enfrenta las personas del colectivo.

Según datos de Confederación Asperger España, este trastorno del neurodesarrollo afecta a entre 3 y 5 personas por cada 1.000 nacidos vivos, aunque se trata de datos estimativos porque existen registros oficiales. El síndrome de Asperger se diagnostica con más frecuencia en hombres que en mujeres, quienes suelen ser diagnosticadas a una edad más tardía. Se desconoce aún su origen, aunque algunas investigaciones apuntan a que, al igual que ocurre con el autismo en general, su origen es biológico y genético, aunque la interacción ambiental podría influir en su desarrollo.

El síndrome de Asperger se manifiesta de diferente forma en cada persona, aunque todas tienen en común una discapacidad significativa en el área social, con dificultades para la interacción social, alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal, intereses restringidos, inflexibilidad cognitiva y comportamental, dificultades para la abstracción de conceptos, coherencia central débil en beneficio del procesamiento de los detalles, interpretación literal del lenguaje, dificultades en las funciones ejecutivas y de planificación y la interpretación de los sentimientos y emociones, tal y como explica Confederación Asperger España. Sin embargo, son personas con un desarrollo del lenguaje normal y no tienen asociada discapacidad intelectual.

El diagnóstico antes de 2013

El IV Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y que sirve de referencia a profesionales de la salud para establecer un diagnóstico de las enfermedades mentales, publicado en 1994, enmarcaba el síndrome de Asperger dentro de los «trastornos generalizados del desarrollo», junto con el trastorno autista, el síndrome de Rett, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

Según este manual, los profesionales debían valorar seis criterios a la hora de diagnosticar a una persona con síndrome de Asperger:

1. Alteración cualitativa de la interacción social, que debía manifestarse en, al menos, dos de las siguientes características:

  • Alteración significativa en el uso de comportamientos no verbales como contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social.
  • ​Dificultades graves para desarrollar relaciones con compañeros apropiadas a su nivel de desarrollo.
  • ​Falta de la tendencia espontánea a compartir, intereses, disfrutes y objetivos con otras personas.
  • ​Carencia de reciprocidad social o emocional.

2. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivos, repetitivos y estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes características:

  • Preocupación absorbente por uno o más patrones de interés estereotipados y restrictivos de manera atípica, sea por su intensidad, sea por su objetivo.
  • Adhesión inflexible a rutinas o rituales específicos no funcionales.
  • Presencia de estereotipias, es decir movimientos estereotipados y repetitivos, como aletear, girar manos o dedos, dar palmas, saltitos, andar en círculos…
  • Preocupación persistente por partes de objetos.

3. El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.

4. No hay retraso del lenguaje, al menos que sea clínicamente significativo.

5. No hay retraso clínicamente significativo del desarrollo cognitivo (no tiene discapacidad intelectual asociada) ni del desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia.

6. No cumple los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia.

¿Con qué criterios se diagnostica ahora?

A día de hoy, desde la publicación de la nueva versión del manual (DSM-V en el año 2013, no existe clínicamente el síndrome de Asperger, pues se decidió incorporar esta condición dentro de la denominación Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), incluido, a su vez, dentro de una categoría más amplia: trastornos del neurodesarrollo, donde también se encontrarían los antes conocidos como trastorno autista, trastorno desintegrativo infantil y trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

De esta forma, ahora, en lugar de hacer distinción entre los diferentes subtipos, el DSM-V especifica tres niveles de gravedad en los síntomas, según el nivel de apoyo necesario:

  • Grado 1: necesita ayuda.
  • ​Grado 2: necesita ayuda notable.
  • Grado 3: necesita ayuda muy notable.

Cada uno de los tres grados se basa en dos categorías de síntomas: deficiencias en la comunicación social y comportamientos restringidos y repetitivos. Dependiendo de la afectación en estas dos áreas, la persona será diagnosticada con un grado, tal y como te explicamos en este artículo.

A efectos prácticos, una persona que, con los criterios clínicos anteriores era diagnosticada de síndrome de Asperger, ahora será diagnosticada de un TEA en Grado I, el de mayor funcionamiento dentro del espectro. Esto es, según el DSM-V:

  • Comunicación social: Será una persona que presente serias deficiencias en la comunicación social, tenga dificultad para iniciar interacciones sociales y ejemplos claros de respuestas atípicas o insatisfactorias a la apertura social de otras personas. Además, puede parecer que tiene poco interés en las interacciones sociales.
  • Comportamientos restringidos y repetitivos: Su inflexibilidad cognitiva causa una interferencia significativa con el funcionamiento en uno o más contextos, es decir, tiene dificultad para alternar actividades y problemas de organización y de planificación que dificultan la autonomía.

Falsos mitos a desterrar y más conciencia social

La falta de información acerca del síndrome de Asperger provoca que existan muchos falsos mitos alrededor de esta condición. Uno de los más extendidos es que se trata de personas más inteligentes de lo normal. La mayoría tienen un cociente intelectual promedio y solo un 10% altas capacidades, según datos de Confederación Asperger España.

Por otro lado, no son personas que rechacen relacionarse con los demás. Tienen interés en hacerlo, pero también dificultades. Tampoco tienen problemas para expresarse mediante el lenguaje, aunque sí pueden hacerlo con un tono o volumen incómodos. Además, pueden presentar comportamientos disfuncionales al sentirse incomprendidos, pero no son personas más agresivas que el resto.

Las personas con síndrome de Asperger se enfrentan a una falta de conocimiento y conciencia social sobre el trastorno y los mitos que aún persisten en torno a él que contribuyen a difundir una imagen estigmatizada de estas personas. Por ello, aunque ya no existe la categoría clínica, desde Autismo España abogan por seguir celebrando este día, «el síndrome de Asperger sigue identificando a las personas que, hasta 2013, recibieron dicho diagnóstico. Por ello, más allá de las etiquetas diagnósticas, ponemos el foco en las personas, su realidad y necesidades, y lo que les puede ayudar a mejorar su calidad de vida».

Es por tanto, una fecha ideal para visibilizar sus dificultades, ayudar a que el diagnóstico sea más precoz y concienciar para que se es ofrezcan más oportunidades para participar en la sociedad.

Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5683081/0/sindrome-asperger-existe-sigue-utilizando-criterios/

Comments are closed.
Asociación Española Síndrome de Charge
Vista rápida sobre Privacidad

Este sitio web utiliza cookies. Las cookies son pequeños archivos de texto en los que los navegadores almacenan información durante las visites a las páginas web. En las cookies, se pueden recoger datos como la dirección IP, la dirección que se está visitando, el sistema operativo, el idioma de navegación, además de otra información. Esta información no queda asociada a ninguna persona en concreto sino que únicamente es información estadística para analizar la visibilidad de los distintos contenidos del sitio web.

A continuación, le ofrecemos información sobre qué cookies utiliza este sitio web así como de la forma de controlar su gestión y cómo eliminarlas completamente.

Cookies que utiliza este sitio web:

Este sitio web utiliza solamente una cookie de Google Anaylitics. Google Analytics es un servicio gratuito que ofrece Google Inc. y que recoge información sobre qué páginas del sitio web se han consultado, en qué momento, con qué navegador, etc. Posteriormente, esta información se envía a los servidores de Google Inc. a los Estados Unidos.

¿Cómo se pueden administrar las cookies en el navegador?

El usuario puede gestionar las cookies instaladas en su equipo mediante la configuración de las opciones de su navegador. A continuación le mostramos cómo puede cambiar la configuración de las opciones de las cookies en los principales navegadores del mercado para su versión de PC. En caso de que usted utilice otros navegadores o plataformas, por favor, consulte la documentación específica suministrada por la empresa desarrolladora del navegador. La información mostrada aquí para la configuración es para las versiones existentes en el momento de la confección de esta documentación. Es posible que las instrucciones difieran en futuras versiones de los navegadores. En este caso, por favor, consulte el correspondiente apartado de soporte de la empresa desarrolladora.

Para ajustar los permisos relacionados con las cookies en el navegador Google Chrome:

  • Clicar en el menú situado en la barra de herramientas.
  • Seleccionar Configuración.
  • Clicar en Mostrar opciones avanzadas.
  • En la sección Privacidad clicar en el botón Configuración de contenido.
  • En la sección Cookies se pueden configurar las opciones.

Más información sobre Google Chrome.

Para ajustar los permisos relacionados con las cookies en el navegador Mozilla Firefox:

  • En la parte superior de la ventana de Firefox clicar en el menú Herramientas.
  • Seleccionar Opciones.
  • Seleccionar el panel Privacidad.
  • En la opción Firefox podrá escoger Usar una configuración personalizada para el historial para configurar las opciones.

Más información sobre Mozilla Firefox.

Para ajustar los permisos relacionados con las cookies en el navegador Internet Explorer:

  • En la parte superior de la ventana de Internet Explorer clicar en el menú Herramientas.
  • Ir a la pestaña Seguridad y utilizar la opción Eliminar el historial de exploración para eliminar las cookies.

Más información sobre Internet Explorer.

Si usted bloquea el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página web no estén disponibles.

Usted puede cambiar todas sus preferncias sobre las cookies navegando por las pestañas de la izquierda.