Leemos en Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:
En España, hay pocos deportistas que tengan la cantidad de triunfos a nivel internacional que Mikel García Aguirrezabal y Guillermo Gracia. Mikel acumula 26 medallas de atletismo y Guillermo ha sido 20 veces campeón del mundo y 5 veces plusmarquista mundial de natación.
Sin embargo, a pesar de su espectacular palmarés, no han conseguido tener un hueco en los Juegos paralímpicos, ni ellos ni otros muchos atletas con síndrome de Down alrededor del mundo.
El motivo, como explicamos tras hablar con el Comité Paralímpico Español, FEDDI, Plena Inclusión y Down España, es que no existe una categoría para ellos. A diferencia del resto de discapacidades, la intelectual, dentro de la que podrían presentarse, solo dispone de una clase y tres deportes en los que pueden participar, lo que hace que las plazas sean limitadísimas. De hecho, en España, de los 139 deportistas que forman parte del equipo paralímpico, solo dos tienen discapacidad intelectual.
Viendo lo que consideran una injusticia, Mikel y su familia fueron los primeros en moverse para cambiar esta realidad, «tras ganar tres oros en los Global Games en Brisbane (Australia) en 2019, los periodistas le preguntaban por los Juegos y Mikel se cansó de decir que su categoría no existe, no está admitida en los Juegos Paralímpicos. Hasta ese momento nosotros, su madre Elvira y yo, no teníamos ni idea del asunto», afirma Gotzon, su padre.
Fue en la pandemia cuando empezaron a mover el asunto, «creamos el hashtag #downparis2024 y lanzamos una petición en change.org que llegó a más de 100.000 firmas. La historia se extendió por otros países y llegó en forma de moción al Senado en diciembre de 2020. Se aprobó por unanimidad».
El asunto llegó hasta Bruselas en 2021, y tras la buena acogida de la propuesta, el Comité Paralímpico Español expuso el tema a nivel internacional, algo que ha repetido en varias ocasiones, pero, a día de hoy, siguen sin poder participar, algo que les entristece y frustra, «sigo sin entender por qué no puedo ir a los Juegos Paralímpicos. Esto tiene que cambiar ya, para nosotros y para los demás atletas con discapacidad intelectual», asegura Mikel.
Tengo 28 años, me estoy haciendo mayor. Creo que mi momento es ahora, pero por lo menos aspiro a Los Ángeles 2028 (Mikel)
En su caso, además, si no lo consiguen para los próximos juegos, cree improbable que pueda llegar a participar algún día, «tengo 28 años, me estoy haciendo mayor. Creo que mi momento es ahora, pero por lo menos aspiro a Los Ángeles 2028«.
Guillermo Gracia, por su parte, reconoce que en estos momentos siente «rabia, incomprensión, frustración y algo de ‘envidia’. Representar a tu país en unos Juegos Paralímpicos es el sueño de muchos, y los deportistas con Síndrome de Down nos sentimos impotentes de no poder alcanzarlo, ni siquiera intentarlo, ya que no tenemos la oportunidad de demostrar nuestra valía».
Los deportistas con Síndrome de Down nos sentimos impotentes, no tenemos la oportunidad de demostrar nuestra valía (Guille)
Reconocer la diversidad de la discapacidad intelectual
Deportistas como Mikel y Guille, en realidad no piden nada imposible. De hecho, es algo que ya se hace en las competiciones de Virtus -la federación internacional de deportistas con discapacidad intelectual-. En los campeonatos de Virtus hay tres clasificaciones dentro de la intelectual: II1, II2, II3, «las personas con síndrome de Down estaríamos dentro de la II2: discapacidad intelectual y otra discapacidad asociada. Así podríamos estar en igualdad de condiciones y de oportunidades», asegura Guillermo.
En la actualidad existe una sola categoría para discapacidad intelectual en los Paralímpicos, la clasificación funcional S14, «ahí entramos todas las personas que tenemos reconocida una discapacidad intelectual, sea cual sea su naturaleza», cuenta. Esto provoca que, como reconoce Lorena Núñez, la madre de Guillermo, que sea «imposible que una persona con Síndrome de Down pueda conseguir una calificación mínima para ir a unas paralimpiadas, ya que aparte de discapacidad intelectual, tienen asociada una parte de discapacidad física«.
No se puede comparar, añade Lorena, «la discapacidad intelectual y física que lleva asociado el Síndrome de Down con otras discapacidades intelectuales. Las capacidades físicas similares, dentro de una discapacidad intelectual, se pueden interpretar de muchas maneras, cuando una persona con Síndrome de Down presenta un cariotipo de su trisomía, sería suficiente para definir esas capacidades físicas similares, no haría falta nada más, nuestra clasificación sería sencilla en ese sentido».
Es igualdad lo único que piden, pues en el resto de discapacidades sí existen distintas clasificaciones, 10 en las físicas y 3 en las visuales, «las clases de la S1 a la S10 engloban a los que tienen discapacidad física o parálisis cerebral, siendo los S1 los más afectados y los S10 los más leves. Las clases S11 se reserva a los nadadores ciegos y las clases S12 y S13 para los que tienen discapacidad visual y la S14 es para toda la discapacidad intelectual, y ahí una persona con Síndrome de Down no tiene cabida, ya que aparte de intelectual, como ya he comentado, tiene parte física».
«Creo que se debería cambiar la clasificación a nivel de Comité Paralímpico Internacional, hacer nuevas clasificaciones en las que podamos entrar todas las personas con discapacidad, como tienen hecho en la Federación Internacional para personas con discapacidad intelectual (VIRTUS)», asegura Guille, «porque creo que todos los deportistas con discapacidad, ya sea física o intelectual, tenemos algo en común, y no podemos hacer distinciones entre ellas; todos somos deportistas y tenemos derecho a tener, por lo menos, las mismas oportunidades. Se ve claramente que si de 139 representados, solo dos son intelectuales, algo hay que cambiar…».
Todos somos deportistas y tenemos derecho a tener, por lo menos, las mismas oportunidades (Guille)
Desde el Comité Paralímpico Español ya se ha hecho algún intento y han añadido la categoría S15, pero no lo consideran suficiente, «puntuamos como S14 y competimos contra ellos en puntuación y en premiación, es como dejarnos competir, pero sin opción de reconocimiento. Lo adecuado sería adaptarlo al formato de Físicos, con múltiples categorías que de verdad reflejen la diversidad real que existe entre nosotros», explican Guille y Lorena.
Con estos pequeños cambios se lograría lo que tanto ansía Mikel, «que en los Juegos hubiera sitio para todos. Nosotros sabemos que a las instituciones les cuesta moverse, pero habría que hacer es exigir al CPI (Comité Paralímpico Internacional) que ponga fecha ya, un horizonte y que no dé más largas. Todos los deportistas con síndrome de Down somos atletas como los demás, que entrenan 5, 6 o 7 días a la semana y que merecen ir a los Juegos».
Los deportistas con síndrome de Down somos atletas como los demás. Entrenamos 5, 6 o 7 días a la semana (Mikel)
En cualquier caso, quieren dejar claro que no quieren que sus reivindicaciones «ensombrezcan ni quiten protagonismo a la actuación de los deportistas paralímpicos que se están dejando la piel para estar en los Juegos Paralímpicos y sí lo han conseguido. Les deseamos mucha suerte y unos magníficos Juegos Paralímpicos en París. Cuando pasen, seguiremos dando la tabarra con este tema, que es de justicia», insiste Gotzon, el padre de Mikel.
Fuente: Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5627396/0/mikel-guillermo-blanca-con-down-que-buscan-su-hueco-los-paralimpicos-queremos-las-mismas-oportunidades/

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