Top

De ‘Crónicas Marcianas’ a ‘Auténticos’, los programas y personajes que sacaron a la discapacidad del armario televisivo

Leemos en 20MINUTOS.ES – Discapacidad la siguiente noticia que os reproducimos de forma íntegra:

No es necesariamente así, pero en el mundo multimedia en el que vivimos en ocasiones parece que lo que no se ve, no existe. De ahí ese neologismo de la visibilización, por el que se pide que colectivos minoritarios tengan un espacio en las pantallas, en las ventanas de la información.

Desde hace décadas, en mayor o menor medida y siempre de una forma normalizada, en televisión y en las nuevas plataformas han aparecido personajes y programas en los que las personas con discapacidad demostraban ser muy capaces. Repasamos algunos de esos programas y personajes que sacaron del armario a la discapacidad.

En la década de los 90 y 2000 arrasaba cada madrugada Crónicas Marcianas. En aquel programa presentado por Javier Sardá eran auténticas estrellas dos personas como Mariano Mariano y Martí Galindo, más conocido simplemente como el señor Galindo.

Ambos convivían con una discapacidad que no les impidió acceder a la fama y al reconocimiento. El cómico y músico Mariano Mariano sufrió de niño una poliomielitis, producida por un virus que daña la médula espinal y que provoca atrofia muscular y parálisis. Era común verle con sus muletas en el plató, lo que no le restaba ni un ápice de buen humor y que no le impidió trabajar en televisión desde 1978, cuando empezó en el programa Gente Joven. Más de una treintena de programas completarían más tarde su haber televisivo.

Su compañero Galindo sufrió de niño un atrofiamiento de las glándulas tiroideas, lo que le provocó un déficit de crecimiento. En su apenas 1,20 metros de altura cabía toda la cordura del mundo, pues era él quien hacía de conciencia y aportaba sabiduría a aquel alocado programa. Antes, había aprovechado esa corta estatura para interpretar a niños en obras teatrales, donde le descubrió Sardá.

Los dos supieron tomarse con humor y bromear sobre su particular idiosincrasia y en homenaje a esa forma de ver la vida citaremos otro personaje coetáneo, aunque no estuviera muy en la onda de la visibilización y sí de la victimización.

Hablamos de aquella escena de María la del Barrio (1995) en la que la actriz Itatí Cantoral gritaba «¿Qué haces besando a la lisiada? […] ¡Maldita lisiada!«, antes de zarandear a Yulianna Peniche, que interpretaba a la pequeña Alicia, un personaje en silla de ruedas. No es que fuera el mejor ejemplo de lo que la discapacidad implica, pero quizá sí de los prejuicios que hay sobre ella.

Volvemos un momento para atrás en el tiempo, a tenor de las sillas de ruedas, hasta 1974. ¿Quién [de cierta edad] no se acuerda de Klara, la amiga íntima de la pequeña Heidi? Fue la primera persona en silla de ruedas que muchos niños vieron. Esos mismos niños vieron cómo cuando vivía en Fráncfort se la trataba como a un ser débil y frágil y cómo, ya lejos de las garras de la Señorita Rottenmeier, era capaz de valerse por sí misma y ser feliz en los Alpes. También logró volver a andar, porque no hay nada que no arregle el aire fresco.

Juan Manuel Montilla, más conocido como El Langui, también usa una silla especial la mayor parte del tiempo para desplazarse. Actor, rapero y presentador de Pan Bendito. Casado y con dos hijos, le conocimos conciliando su vida de músico con la de estrella de la tele y el cine. En la primera, era todo un habitual en Buenafuente. Levántate y Cárdenas o La noche es nuestra eran programas radiofónicos en los que participó, además de en series de televisión como El Chiringuito de Pepe o Cuerpo de Élite. El Langui tiene una parálisis cerebral, mucho ingenio, humor, desparpajo y capacidad para las rimas.

También fue presentador del espacio de TVE Donde comen dos y en Donde viajan dos, programas que compartía con otros grandes ejemplo de visibilización de la discapacidad, el actor y conferenciante Pablo Pineda y Jesús Vidal, actor de la película Campeones. En ese espacio se mostraban historias de superación personal e inclusión, junto a personajes famosos o anónimos.

Roberto Enríquez o como todo el mundo le conoce, Bob Pop, es un escritor y crítico de televisión que acabó por hablar de tele para hacer tele. Comenzó con un blog en este medio, 20minutos, y acabó por dar el salto junto a Anne Igartiburu en +Gente, en La 1. Después le llegarían oportunidades como la de En el aire, el late night show liderado por Andreu Buenafuente, o en El Objetivo, junto a Ana Pastor. Aquejado de esclerosis múltiple, ha sido capaz de crear su propia serie de televisión, Maricón perdido, que se pudo ver en TNT España y Movistar+, y mientras, de escribir siete libros.

De personalidades pasamos a programas. No han sido pocos los espacios dedicados a la discapacidad y su universo, pero podemos destacar dos recientes.

Por un lado está Auténticos, un espacio de La Sexta donde el cocinero Alberto Chicote llevaba al gran público historias de personas con diferentes discapacidades intelectuales. El chef ayudaba a los protagonistas en su búsqueda de cumplir sus metas y sueños.

Muy recientemente, otra grande de la televisión, Mercedes Milá, estrenaba una webserie con atletas paralímpicos llamada Vidas Paralímpicas (patrocinada por Cofidis), en la que se pretendía romper las barreras que aún existen en nuestra sociedad para las personas que tienen diversidad funcional. Milá acompaña al espectador por estos ejemplos de superación a través del deporte mediante los cuatro capítulos de que constaba la serie.

Acabamos con dos ejemplos en los que la discapacidad se integra de una forma orgánica, sin prejuicios, sin conmiseración. Justo es un joven en silla de ruedas que acudió como público a La resistencia y que acabó por meterse en el bolsillo a David Broncano y al resto del público gracias a sus respuestas espontáneas e ingeniosas que pusieron en aprietos al presentador. «Justo, a tus pies. Qué gracioso eres. Espero que te vaya todo sobre ruedas«, le decían con un tuit desde el programa compartiendo el buen humor que el propio Justo había mostrado sobre su condición.

También cabe destacar el papel que hizo en Discovering Canary Islands (Rakuten) Tom Belz, de 34 años y nacido en Alemania, es todo un ejemplo de superación. Perdió una pierna debido a un cáncer de huesos con tan sólo 8 años, pero esto le ha convertido en un luchador que no conoce límites.

«¿Por qué no va a poder ir a concursar? Quiere, tiene ganas, pues ya está, no hay límites. Los límites a veces nos lo ponemos cada uno y a la vez todos queremos demostrarnos hasta donde podemos llegar«, decía sobre ese asunto la presentadora del reality, Pilar Rubio.

Fuente: 20MINUTOS.ES – Discapacidad https://www.20minutos.es/noticia/5070172/0/los-programas-y-personajes-que-sacaron-del-armario-a-las-personas-discapacitadas/

Comments are closed.